Iniciada en la década de los noventas por un joven guatemalteco que desarrolló su sueño con gran interés por las especies silvestres y en peligro de extinción.

Conforme el número de animales fue creciendo, convirtió su insipiente colección de animales silvestres en una fundación aprobada y reconocida por el Gobierno de Guatemala y su dependencia dedicada a la conservación de áreas protegidas, CONAP.

La Fundación Protectora de Animales en vías de Extinción (FAE) fue fundada el año 2,000. Dos décadas después, se convirtió en uno de los santuarios y centros de rehabilitación más grandes para especies en peligro de extinción de Guatemala.